martes, 26 de julio de 2011

EL APOYO ESCOLAR - UTOPÍA Y REALIDAD

BARRIO CARLOS GARDEL

PARTE III

Las salidas como culminación - en el sentido de cúspide, máximo y no en el otro de remate, fin- de alguna actividad planeada, que tomaba un tema y lo llevaba hasta ese final, fueron un placer interactivo y constructivo de experiencias. Nos permitió disfrutar de los vínculos establecidos en otros ambientes ajenos al barrio. La idea de la salida a Mansión Seré, por ejemplo, se pensó como complemento de una serie de actividades relacionadas con los hechos transcurridos durante la última dictadura militar en Argentina. Sin embargo, uno de los grandes objetivos que acarreaba esta actividad, así como todas las salidas realizadas (además de la toma de conciencia en torno a un período crucial de nuestra historia), era la integración de los chicos (y de los "grandes"), en un ámbito distendido que a la vez propicie el aprendizaje.¡Pero cuidado! esta idea no vino sólo de los "profes", era un deseo presente desde hacia tiempo en todo el grupo, sumado al anhelo de disfrutar de un partido de fútbol.
Logramos alcanzar una experiencia alternativa de aprendizaje fuera del aula con la vista y el contacto directo de la excavaciones en Seré; el recorrido por el cementeriode la Recoleta; la apreciación de los diferentes cuadros en el Museo Nacional de Bellas Artes; entre otras actividades. A su vez, lo recogido en las experiencias formó parte de un cierre del trabajo tanto a nivel escolar como a nivel grupal y humano.
Si bien los objetivos fueron planteados y planeados en frío, las sensaciones y sentimientos vividos no fueron previstos en absoluto. El punto de encuentro, como siempre, era "la capilla de Rodrigo".Con un sol radiante, poco a poco veíamos como todos, entre bostezos, íbamos llegando. Empezaba la tarea de organización: ver que todos tengan sus autorizaciones, contar la cantidad de chicos y armar pequeños grupos con algún responsable a cargo. La forma de llegar a destino varió de acuerdo a las posibilidades económicas del momento, fuimos a pie("en el dos"), en tren, en micro, en colectivo. De todas maneras nunca dejaron de existir los sentimientos de incertidumbre, sorpresa, ansias. Los dias de las salidas nos reencontrábamos con "viejos conocidos"que se habían apartado por diferentes motivos del apoyo. Las ruinas de alguna parte de la historia reciente de la Argentina en Ituzaingó, las palomas de la Plaza de Mayo, un patido de fútbol que re-vive, un collage de Khalo, un cuadro de Pío Collivadino, la tumba infame de Ramón Falcón dispararon sentimientos sutiles y reacciones encendidas que algunos/as profes supimos canalizar por la arteria del dato subjetivado. Creemos que nadie pretendió ser objetivo en ningún momento, de lo contratrio el silencio en el Museo Nacional de Bellas Artes hubiese arrollado los chistes de "parecidos" y la sensaciones de fatiga de los cuadros del pabellón argentino que alguno podía compartir, o hubiese arruinado los sustos de más de uno en el cementerio de la Recoleta. Franco y sus decenas de palomas en los brazos extendidos, la admiración de Moisés ante "Sin pan y sin trabajo", las sonrisas y carcajadas en el subte línea A,  los enojos futboleros, Karen anticipando su futuro con una foto en la facultad de derecho, todos momentos que nos confirmaban las ganas de mantener la continuidad.
Defenitivamente, las salidas fueron el mejor cierre que pudieron tener las clases, por ese conocernos en la calle, observando detenidamente una obra de arte que dificilmente apreciaríamos en otra situación, soportando el mismo calor acostumbrados a sufrirlo por separado, confundidos a la sombra del mismo eucalipto en los bosquesde Palermo. La salida fue una extensión del trabajo que realizamos todos/as sábado a sábado entre los edificios del barrio, intentando estar uno al lado del otro,no adelante, no de frente, no atrás, no arriba o abajo... Lo hubiésemos materializado en una cuasi coreografía sin ensayo si las veredas de Capital no fueran tan angostas, con los brazos de uno de uno pegados a los de otro, camino a la experiencia conjunta.
                                                                                                  
                                                                                                    Los profes y el grupo de los grandes

miércoles, 20 de julio de 2011

EL APOYO ESCOLAR - UTOPÍA Y REALIDAD

BARRIO CARLOS GARDEL

PARTE II

Siempre pensamos en "El apoyo" como un lugar que no se reduce a la realización de las tareas escolares (aunque es cierto que ocupan parte importante del tiempo) buscando la posibilidad de implementar propuestas didácticas que favorezcan la formación de todos los protagonistas. Así, por ejemplo, la construcción de títeres para trabajar oralidad y narración, la elaboración de cartillas acerca de la contaminación en el barrio, las salidas que conjugan historia y recreación, los juegos de mesa que nos ayudan a respetar las reglas, entre otras, son oportunidades para seguir aprendiendo. Asimismo el Taller de Plástica y el Taller de Literatura se convirtieron en la posibilidad concreta de dar voz a los que han sido silenciados y ayudar a "hablar" a quienes están acostumbrados a decir "actuando".
Entre estas propuestas quiero destacar el trabajo de los profes de los dos grupos de jóvenes,que abordó el tema del Terrorismo de Estado en nuestro país, una propuesta didáctica que incluyó además del trabajo con los contenidos, la proyección de un film, la visita a un centro clandestino de detención - Mansión Seré, Castelar -, el análisis de artículos periodísticos. Otra experiencia reciente, sumamente importante, con el grupo de adolescentes fue el trabajo con la organizació Mujeres al Oeste que, a partir de un proyecto de investigación(12), habilitó un espacio de encuentro para abordar el tema de la sexualidad.
Con el correr de estos años, y al escribir estas reflesiones, tengo la certeza de haber aprendido mucho. A pesar de haber estedo un tiempo sin poder asistir con continuidad sigo pensando en la nececidad de defender este espacio, como un espacio de formación compartida...

                                                                                                             Prof. Cuca (Claudia Agûero)

Lo primero que uno ve al bajar del colectivo, es la pared pintada con trazos de niño, caras con sonrisas, una ronda que une las manos mientras juegan, colores brillantes, que hoy, después de varios años conservan algo de luz. Son las paredes de la escuela 104.
Ahí nos reuníamos los que veníamos de afuera y pretendíamos estar con los de adentro. Como si nos diéramos aliento en esa espera y ese caminar juntos. Todos convencidos de que se puede, que es posible otra forma de encuentro, de relación, que aprender es una posibilidad de todos, que soñar, es una forma de ir arrimando a la palabra que se dice y que se escribe, el gesto de afecto.
Una forma de empezar los sábados por la mañana. Ya estamos todos, y empezamos a caminar. Todos la vemos pero parece que no. Porque ahí, al doblar, al lado de las paredes llenas de dibujos infantiles y de palabras que hablan del derecho de todos a estudiar, está la caseta con dos, tres policías. Apostados, siempre ahí, cada sábado. ¿A quién cuidan? ¿A los que entramos? ¿A los de adentro de los de afuera? Así es en algunos barrios, pero aquí no, aquí no están para eso. Están para vigilar a los de adentro. Nadie dice nada.
Seguimos caminando por la calle asfaltada por donde corre el agua; algunos chicos circulan en bicicleta, otros juegan en la vereda, o en los patios con un cerco de alambre que no alcanza a separar claramente lo privado de lo público. Todo parece estar a la vista. Dooblamos y ya estamos frente a los monobloks. Esqueletos descascarados, llenos de escaleras y pasillos que entrelazan puertas que casi siempre están abiertas., por ellas y por las ventanas se escapan los sonidos de una cumbia, un chamamé o el comentario de una vecina.
Abajo otra vez agua sucia, estamos obligados a caminar dando saltitos, buscando donde poner el pie para no resbalar. Igual uno ppuede ver los mensajes en estas otras paredes, que no tienen brillo y el color es un uniforme color indefinido. Están ahí con su forma muda de decir, de mostrar el dolor y la impotencia: DIEGO NO TE OLVIDAMOS. No sé por qué, pero uno imagina a Diego casi un niño y se pregunta qué hacía Diego. ¿Qué le gustaba? ¿Todavía iba a la escuela? ¿Que regla quebrío? ¿Dónde estaba cuando dejó de estar?
Seguimos caminando, no hay más edificios, un playón con un gran tanque que acumula agua a la vez que pierde su liquido dejando en el cemento una huella de sarro y herrumbre. Ahora sí un espacio ancho y, en este caso custodiado por dos arcos, indican que ahí se juega al fútbol, aunque no ahora, no el sábado por la mañana. Enfrente, una al lado de la otra, pequeñas casillas.
Muy cerca chicos que juegan, otros que van caminando solos o acompañados por hermanos más grandes, madres, tías o abuelas,  hacia el otro extremo de la cancha. Ahí está la capilla, un galpón muy grande con un portón en el centro. Hacia allá vamos también nosotros. Ya casi son las 10 y a esa hora empieza el apoyo escolar.
                                                                                                                                           Prof. Susana

(12) Asociación Civil Mujeres al Oeste. El proyecto mencionado se denominó: "De eso Sí se habla: Construyendo herramientas para el diálogo sobre sexualidad entre madres/padres/ adultos  referentes y adolescentes"  y  fue desarrollado con el apoyo de SECYT (Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva). Las Entidades Promotoras de dicho proyecto fueron la Carrera de Trabajo Social de la Universidad de la Matanza y Subsecretaría de Coordinación de Poliíticas Sociosanitarias dependientes de la Secretaría de Salud de la Municipalidad de Morón.

miércoles, 6 de julio de 2011

EL APOYO ESCOLAR - UTOPÍA Y REALIDAD

APOYO ESCOLAR
BARRIO CARLOS GARDEL

Reflexiones acerca de una expreriencia compartida

Cuando nos decidimos a participar del Programa Nacional de Voluntariado -PNVU-(8)"soñamos" con todas aquellas actividades que podríamos llevar adelante si contáramos con los recursos económicos que la convocatoria estipulaba para los proyectos seleccionados. Así fue que pensamos, entre otras actividades, en la producción de un libro de "vivencias" que recuperara las experiencias de los protagonistas de este proyecto, los niños y jóvenes del Barrio Carlos Gardel.
En esta oportunidad se trata no sólo de recuperar sus voces, sino también las nuestras, los profesores que sábado a sábado apostamos por ellos, convencidos de que otro mundo es posible y tenemos que construirlo juntos.
Mi vínculo con el barrio se inicia en el año 2003 (recientemente había ingresado a trabajar como Ayudante de Primera en el equipo de Didáctica de la Unlu), cuando Cristina(9) me invita a conocer y formar parte de "el Apoyo"(así lo llamanmos a este espacio de pormación). Confieso que inicialmente la idea de "seguir trabajando los sábados" no me convencía demasiado. Pero esta idea al poco tiempo de conocer a los niños fue desapareciendo y convirtiéndose en una necesidad. Lo que quiero decir es que uno va involucrándose y comprometiéndose con la comunidad de tal modo que siente que si no va le falta algo.
Cuando comencé a trabajar en el barrio hacía poco también que había iniciado mi experiencia como Maestra Recuperadora de una escuela primaria, de modo que todo era para mí una oportunidad de aprendizaje. El grupo de los más pequeños me recibió con brazos y sonrisas abiertas de par en par, lla lectura de cuentos y el trabajo con las primeras letras y números caracterizan aquellos primeros sábados en Gardel. En el medio de este ejercicio de escritura se me aparecen muchas caras y gestos, algunos de ellos ya están en el grupo de los más grandes, otros dejaron de asistir(10), pero hay alguien a quien no puedo dejar de mencionar... Rocio. Una niña tan vivaz como cariñosa, que se me prendía del cuello cada vez que nos encontrábamos. Su asistencia al Apoyo era sumamente discontinua, con muchas dificultades de aprendizaje, pero sobretodo con irreparables problemas de salud. Su muerte significó para mí un conjunto de sentimientos, desde la angustia por su pérdida (aún la extraño), hasta la indignación contra un Sistema Capitalista que oprime y ningunea.
Entre 2004 y 2005, pasé a trabajar con el grupo de los más grandes a coordinar la propuesta pedagógica con otros profesores que recién se iniciaban. Esto significó un nuevo aprendizaje y mucha responsabilidad, si bien supuso un esfuerza mayor también trajo ricas experiencias. También en el 2004, por la pertenencia de algunos a la Universidad Nacional de Luján, decidimos presentarlo como Proyecto de Extensión. Resulta importante que la Universidad y "los universitarios", además de producir conocimiento, lo pongan al servicio de aquellos que, por distintas razones, se encuentran fuera de ella.
A lo largo de estos años, "El Apoyo" pasó por distintas etapas en lo que hace a su organización y a las personas que formaron y forman parte de ella. Al ser un espacio independiente y de participación voluntaria, en elgunos momentos nos vimos en aprietes, ya que eran pocos los profes y maestros para la cantidad de chicos que asistían. De todos modos este carácter de espacio independiente, para nosotros es un atributo innegociable, que deja en evidencia que no se trata de una propuesta asistencial-clientelística ni de un grupo de filántropos. Se trata en cambio de un grupo de personas preocupadas por las condiciones de desigualdad social, política y económica que los niños y jóvenes del barrio padecen. A partir de generar un espacio pedagógico pretendemos brindar oportunidades educativas y culturales que colabores en la formación de "sujetos sociales partícipes en la construccción de espacios públicos y protagonistas de prácticas ciudadanas de hecho" (insaurralde, 2006).
Una de las cuestiones que más me interesa destacar de este espacio es lo que llamamos "formación compartida": niños, jóvenes, maestros, profesores, licenciados, estudiantes universitarios, mamás, papás, tías, abuelas; somos parte y hacemos posible que la experiencia sea compartida y que ese compartir nos permita formarnos. Esta idea de "formarción compartida" se inspira en aquel principio freireano que plantea que nadie se forma solo sino con otros, "los hombres se educan entre sí mediatizados por el mundo" (Freire, 1969). En este sentido rechazamos la idea de entender nuestro trabajo como "dádiva", "algo que se da a los pobres". Cada uno de los maestros reconocemos el trabajo en Gardel  como una experiencia de formación y nos convertimos en sujetos de aprendizaje de aquello que los chicos y las familias nos enseñan. Este proyecto incluye también encuentros de formación para los maestros y profesores, sobre distintas temáticas y en los cuales han participado y participan profesores de la UNLu.(11)

                                                                                                                  ¡CONTINUAREMOS¡
                              
(8) Este  programa corresponde a la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, 2006.
(9) Cristina Mazzini, Prof. Adjunta de la Universidad Nacional de Luján y Directora del Proyecto de Extensión "Apoyo Escolar Barrio Carlos Gardel".
(10) Las razones de ello son variadas, puede que ya no necesitaran de la ayuda extraescolar, pero también son muchos los que debido a sus condiciones manteriales de existencia, están tan fuera del sistema que ya ni siquiera asisten a la escuela.
(11) La Prof. Mónica Insaurralde nos ha asesorado en distintos encuentros, compartiendo materiales con nosotros y acercádonos bibliografía específica. También la Prof. Marta Tomé, con la que compartimos un encuentro sobre juegos didácticos.

domingo, 26 de junio de 2011

BARRIO CARLOS GARDEL

Esta publicación es una muestra pequeña del trabajo que desde hace diez años venimos sosteniendo en el Barrio Carlos Gardel. somos un grupo de voluntarios que hemos crecido en demandas y reconocimiento como "Apoyo escolar". En el 2004 este proyecto se radicó como actividad de extensión del Departamento de Educación de la Universidad de Luján. En el 2006 nos presentamos a la convocatoria de Voluntariado Universitario del Ministerio de Educació, Ciencia y Tecnología que nos posibilitó la adquisición de materiales escolares, realización de salidas culturales y recreativas y la impresión de esta producción.

El "apoyo", como lo llaman los chicos del barrio es un  espacio, que no reconoce individualidades, que se identifica en los diversos rostros que lo transitan y en prácticas semanales de entusiasmo,preocupación, dudas, y en un continuo intentar. La expectativa de los chicos está centrada en superar los obsáculos que tienen con la tarea escolar . La de los que acompañamos está puesta, en la búsqueda de propuestas que les permitan descubrir y capitalizar el potencial creativo e inquisitivo que apenas dejan asomar, pero que está latente.

La escuela no siempre trabaja desde las desigualdades. Le cuesta descubrir el bagaje cultural y las historias que trae cada niño o joven. No advierte que vivir en las márgenes del sistema social, exige el esfuerzo diario de encontrar un lugar, de pertenecer, de tener identidad en una sociedad que les niega derechos desde mucho antes de entrar a las instituciones escolares.

Aún así, nuestro trabajo tiende lazos con las escuelas y sus maestros, en tanto lo reconocemos como el espacio de formación de niños y jóvenes. Intentamos trabajar la autoestima y la valoración del acceso al conocimiento y la cultura para avanzar en el ejercicio de ciudadanía  y en el derecho a una vida digna plena, que les ha sido negada. La escuela es un espacio para ejercer derecho, por eso buscamos que se appropien de herramientas para hacerlo.

Después de trabajar en esta experiencia ya no somos los mismos. Buscamos impactar en los chicos y son ellos los que dejan huellas profundas en nosotros. Sus enojos, y sus sonrisas, sus cuelgues y sus apuestas a seguir resulta un desafio en el que aprendamos a caminar. Nuestro andar tiene menos certezas que en el inicio, pero ha ganado en comprensión de la realidad. Crecimos todos en la escucha y en el respecto por el tiempo de los otros. Descubrimos que los diez años de esta propuesta de formación compartida son fruto del trabajo colectivo y deliberativo de maestros , niños, jóvenes  y familias, con que encaramos la tarea.

Esta publicación recoge impresiones, vivencias, expectativas y sueños de los que integramos el "apoyo". Presentamos lo producido en talleres de escritura, en espacios de arte, en salidas recreativas y culturales y en los encuentros semanales.

Intentamos hacer visibles esta otra cara del Gardel, la menos difundida, la que refleja la lucha diaria del barrio por lograr un trabajo digno, y una escolaridad sostenida. La que convoca a voluntarios a dedicar tiempo, recursos y energía. La de los chicos intentando superarse y buscando acortar las distancias que los dejan fuera. La de los jóvenes aspirando egresar de la escuela secundaria y la de los que empiezan a sumarse, también ellos, como maestros en el "apoyo".
                                                                                                                                   Cristina Mazzini

FUENTE: Prólogo del libro "apoyo escolar", del Barrio Carlos Gardel.
             

lunes, 20 de junio de 2011

EDUCACIÓN EN LA FE

En los países donde es posible dar, dentro del marco escolar, una educaciónen la fe, la Iglesia tiene el deber de hacerlo lo mejor posible. Esto se refiere, ente todo, a la escuela católica;¿seguiría mereciendo este nombre si, aun brillando por su alto nivel de enseñanza en las materias profanas, hubiera motivo justificado para reprocharle su negligencia o desviación en la educación propiamente religiosa?¡Y no se diga que ésta será siempre, implícitamente o de manera indirecta! El carácter propio y la razón profunda de la escuela católica, el motivo por el cual deberían preferirla los padres católicos, es precisamnete la calidad de la enseñanza religiosa integrada en la educación de los alumnos. Si es verdad que las instituciones católicas deben respetar la libertadde conciencia, es decir, evitar cargar sobre ella desde fuera, por presiones físicas o morales, especialmente en lo que concierne a los actos religiosos de los adolescentes, no lo es menos que tienen el grave deber de ofrecer una formación religiosa adaptadaa las situaciones de los alumnos, con frecuencia deversas, y también hacreles comprender que la llamada de Dios a servirle en espíritu y en verdad, según los mandamientos de Dios y los preceptos de la Iglesia, sin constreñir al hombre, no por esto lo obliga menos en conciencia.
Pero me refiero también a la escuela no confesional a la estatal. Expreso el deseo ardiente de que, resppondiendo a un derecho claro de la personahumanay de las familias, y en el respeto de la libertad religiosa de todos, sea posible a todos los alumnos católicos el progresar en su formación espiritual con la ayuda de una enseñanza religiosa que depende de la Iglesia, pero que, según los países, pueda ser impartida por la escuela o en el ámbito de la escuela, o más aún en el marco de un acuerdo con  los poderes públicos sobre los programas escolares, si la catequesis tiene lugar solamente en la parroquia o en otro centro pastoral. En efecto, donde ahy dificultades objetivas, por ejemplo cuando los alumnos son de religiones distintas, conviene ordenar los horarios escolares de cara a permitir a los católicos que profundicen su fe su experiencia religiosa con educadores calificados, sacerdotes o laicos.
Ciertamente, muchos elementos vitales, adem´´as de la escuela, contribuyen a influenciar la mentalidad de los jóvenes: asuetos, medio social, medio laboral. Pero los que han realizado estudios están fuertemente sañalados por ellos, iniciados en unos valores culturales o morales aprendidos en el clima de la institución de enseñanza, interpelados por múltiples ideas recibidas en la escuela: conviene que la catequesis  tenga muy en cuenta esta escolarización para alcanzar verdaderamente los demás elementos del saber y de la educación, a fin de que el Evangelio impregne la mentalidad de los alumnos en el terrreno de su formación y que la armonización de su cultura se logre a la luz de la fe. Aliento pues a los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos a que se ocupen de ayudar a estos alumnos en el plano de la fe. Por lo demás, es el momento de declarar aquí mi firme convicción de que el respecto demostrado a la fe católica de los jóvenes, incluso facilitando su educación, arraigo, consolidación, libre profesión y práctica, honraría ciertamente a cualquier gobierno, cualquiera que sea el sistema en que se base o la ideología en que se inspire.

Fuente: "Catechesi Tradendae: Exhortación apostólica postsinodal sobre la catequesis en nuestro tiempo - Beato Juan Pablo II"

domingo, 12 de junio de 2011

EDUCACIÓN CATÓLICA

La importancia de la educación en la vida del hombre es fundamental en estos tiempos para el progreso social. Todo hombre tiene derecho a una educación verdaderamente humana y todo bautizado a una educación cristiana. Tanto para la juventud como para los adultos, de esta manera puedan participar en todos los ámbitos de la vida, fortaleciendo la mente y el alma para el mejor entendimiento de las distintas comunidades.
Los métodos de educación y de instrucción se van perfeccionando. Se hacen esfuerzos, pero aún no alcanzan.
A la iglesia le toca también atender este tema, cumpliendo el mandamiento recibido por su divino fundador, a saber, el anunciar a todos los hombres el misterio de la salvación e instaurar todas las cosas en Cristo.


LA EDUCACIÓN CRISTIANA

Todos los cristianos, puesto que por la regeneración por el agua y el Espíritu Santo han sido constituidos nuevas criaturas y se llaman y son hijos de Dios, tienen derecho a la educación cristiana.
Entonces, la iglesia debe disponerlo todo para que los fieles disfruten de la educación cristiana, siendo esta necesaria no solo para la madurez de la persona humana sino que busca que los bautizados se hagan más conscientes del don recibido de la fe, adaptándose a vivir en la justicia y en la verdadera santidad, acostumbrándose a ayudar a la formación cristiana del mundo, sobre todo a los jóvenes que son la esperanza de la iglesia.


LA ESCUELA CATÓLICA

Base fundamental de educación es la escuela, en virtud de su misión, promueve el sentido de los valores, desarrolla todas las capacidades de la persona, la prepara para que se desarrolle culturalmente, fomenta que haya comprensión entre los distintos alumnos, es centro de participación conjuntamente con las familias, los maestros, las diversas asociaciones que hacen a toda comunidad humana.
Es de suma importancia la vocación de todos, hombres y mujeres, los que se desempeñan en las escuelas. Requiere dotes especiales de alma y corazón, una preparación constante y con facilidad para renovarse y adaptarse.
La iglesia busca no en menos grado que las demás escuelas, los fines culturales y la formación humana de la juventud. suscita el espíritu evangélico de la libertad y de la caridad, que quede iluminado por la fe el conocimiento que los alumnos van adquiriendo.
Así la escuela católica educa a sus alumnos para conseguir eficazmente el bien de la ciudad terrestre y los prepara para servir la difusión del Reino de Dios, siendo la escuela católica tan útil para cumplir la misión del Pueblo de Dios.

Fuente: "Concilio Ecuménico Vaticano II"

domingo, 29 de mayo de 2011

EDUCACIÓN INCLUSIVA

La educación (del latín educere "guiar, conducir" o educare "formar, instruir") puede definirse como el proceso multidireccional mediante el cual se transmiten conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar. La educación no sólo se produce a través de la palabra: está presente en todas nuestras acciones, sentimientos y actividades de incluir a todos los ciudadanos.
Incluir significa incluir a alguien en un grupo.
Ciudadano: Es-en general-la persona que forma parte de una sociedad. La condión de miembro de dicha comunidad se conoce como ciudadanía, y conlleva una serie de deberes y una serie de derechos que cada ciudadano debe respetar y hacer lo suyo que se cumplan como un ciudadano.
La ciudadanía se puede definir como "El derecho y la disposición de participar en una comunidad, a través de la acción autorrergulada, inclusiva, pacífica y responsable, con el objeto de optimizar el bienestar público".


CONSTITUCIÓN DE LA NACIÓN ARGENTINA
Art. 14 .- "Todos los habitantes de la nación gozan de los siguientes derechos..; de profesar libremente su culto; de enseñar y aprender."
Art. 75.- 19. "(...) Que aseguren la responsabilidad indelegable del Estado, la participación de la familia y la sociedad, la promoción de los valores democráticos y la igualdad de oportunidades y posibilidades sin discriminación alguna; y que garanticen los principios de gratuidad y equidad de la educación pública estatal y la autonomía y autarquía de las universidades nacionales."