lunes, 20 de junio de 2011

EDUCACIÓN EN LA FE

En los países donde es posible dar, dentro del marco escolar, una educaciónen la fe, la Iglesia tiene el deber de hacerlo lo mejor posible. Esto se refiere, ente todo, a la escuela católica;¿seguiría mereciendo este nombre si, aun brillando por su alto nivel de enseñanza en las materias profanas, hubiera motivo justificado para reprocharle su negligencia o desviación en la educación propiamente religiosa?¡Y no se diga que ésta será siempre, implícitamente o de manera indirecta! El carácter propio y la razón profunda de la escuela católica, el motivo por el cual deberían preferirla los padres católicos, es precisamnete la calidad de la enseñanza religiosa integrada en la educación de los alumnos. Si es verdad que las instituciones católicas deben respetar la libertadde conciencia, es decir, evitar cargar sobre ella desde fuera, por presiones físicas o morales, especialmente en lo que concierne a los actos religiosos de los adolescentes, no lo es menos que tienen el grave deber de ofrecer una formación religiosa adaptadaa las situaciones de los alumnos, con frecuencia deversas, y también hacreles comprender que la llamada de Dios a servirle en espíritu y en verdad, según los mandamientos de Dios y los preceptos de la Iglesia, sin constreñir al hombre, no por esto lo obliga menos en conciencia.
Pero me refiero también a la escuela no confesional a la estatal. Expreso el deseo ardiente de que, resppondiendo a un derecho claro de la personahumanay de las familias, y en el respeto de la libertad religiosa de todos, sea posible a todos los alumnos católicos el progresar en su formación espiritual con la ayuda de una enseñanza religiosa que depende de la Iglesia, pero que, según los países, pueda ser impartida por la escuela o en el ámbito de la escuela, o más aún en el marco de un acuerdo con  los poderes públicos sobre los programas escolares, si la catequesis tiene lugar solamente en la parroquia o en otro centro pastoral. En efecto, donde ahy dificultades objetivas, por ejemplo cuando los alumnos son de religiones distintas, conviene ordenar los horarios escolares de cara a permitir a los católicos que profundicen su fe su experiencia religiosa con educadores calificados, sacerdotes o laicos.
Ciertamente, muchos elementos vitales, adem´´as de la escuela, contribuyen a influenciar la mentalidad de los jóvenes: asuetos, medio social, medio laboral. Pero los que han realizado estudios están fuertemente sañalados por ellos, iniciados en unos valores culturales o morales aprendidos en el clima de la institución de enseñanza, interpelados por múltiples ideas recibidas en la escuela: conviene que la catequesis  tenga muy en cuenta esta escolarización para alcanzar verdaderamente los demás elementos del saber y de la educación, a fin de que el Evangelio impregne la mentalidad de los alumnos en el terrreno de su formación y que la armonización de su cultura se logre a la luz de la fe. Aliento pues a los sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos a que se ocupen de ayudar a estos alumnos en el plano de la fe. Por lo demás, es el momento de declarar aquí mi firme convicción de que el respecto demostrado a la fe católica de los jóvenes, incluso facilitando su educación, arraigo, consolidación, libre profesión y práctica, honraría ciertamente a cualquier gobierno, cualquiera que sea el sistema en que se base o la ideología en que se inspire.

Fuente: "Catechesi Tradendae: Exhortación apostólica postsinodal sobre la catequesis en nuestro tiempo - Beato Juan Pablo II"

No hay comentarios:

Publicar un comentario